Tenía un bot de trading corriendo en un servidor. Lo apagué, y el motivo no fue una racha de pérdidas: fue una medición.
Cinco estrategias, 77.000 velas de un minuto de BTC y ETH, comisiones descontadas. La mejor de todas rindió +0,0135 % por operación, con un estadístico t = 0,16.
Eso es cero. No «poco»: cero.
Qué se midió, y contra qué
Las cinco familias que suele probar cualquiera que empieza:
- Momentum — si subió, seguirá subiendo.
- Reversión — si subió demasiado, volverá.
- Desequilibrio del libro (OBI) — si hay más presión compradora que vendedora, el precio se mueve hacia ahí.
- Rejilla — órdenes escalonadas que capturan oscilación.
- Funding carry — cobrar la tasa de financiación de los perpetuos.
Y una regla de salida por volatilidad de las que sí tienen buena literatura detrás.
Cada una se midió restando las comisiones reales de la cuenta, no una comisión ideal ni cero. Ese detalle es el que decide el experimento, y es el que más se omite.
Por qué las comisiones invierten el signo
Una estrategia sobre velas de un minuto opera mucho. Cada operación paga dos veces: al entrar y al salir. Si tu ventaja bruta por operación es del orden de las milésimas de punto porcentual y tu comisión de ida y vuelta es del orden de las centésimas, no hay estrategia: hay una máquina de transferir dinero al exchange con pasos intermedios.
El backtest sin comisiones de esas mismas cinco estrategias enseñaba curvas que subían. Es la trampa entera en una frase: un backtest sin comisiones no mide una estrategia, mide el ruido del mercado, y el ruido siempre tiene tramos que suben.
El estadístico t, que es la parte incómoda
Un rendimiento medio positivo no dice nada por sí solo. Lanza una moneda mil veces y encontrarás rachas. La pregunta es si tu resultado se distingue del azar, y eso lo responde el estadístico t: cuántas desviaciones estándar separan tu media del cero.
Con t = 0,16, la respuesta es que no se distingue. Ni de lejos. Para hablar de señal hay que rondar 2, y aun así con cautela por el número de estrategias probadas —probar cinco y quedarse con la mejor ya sesga el resultado hacia arriba, así que el listón real es más alto, no más bajo.
Otra de las estrategias dio un coeficiente de información de +0,00 %. Cuesta encontrar un número más honesto.
La segunda medición: el coste fijo
Aunque la ventaja hubiera sido pequeña pero real, faltaba una cuenta que casi nadie hace: el servidor cuesta dinero todos los meses, la haya o no. Con una cuenta pequeña, el coste anual de la infraestructura superaba el retorno esperado de una ventaja marginal.
Es decir que incluso en el escenario optimista —ventaja real pero diminuta— el sistema completo perdía dinero. No por el mercado: por la factura.
Qué se hizo
Se apagó el bot y el colector de datos, y el capital pasó a un producto de ahorro con tasa publicada. Rinde poco y rinde lo que dice.
Apagar no es rendirse. Mantener un sistema operando con ventaja medida en cero no es una posición neutra: paga comisiones, paga infraestructura y —lo más caro— consume la atención que estaría produciendo en otra parte.
Lo que me llevo
- Mide con comisiones desde el primer backtest. Si aparecen al final, van a invertir conclusiones que ya diste por buenas.
- Exige un estadístico, no una curva. Una curva ascendente es lo más fácil de producir por accidente que hay en este oficio.
- Cuenta el coste fijo dentro del resultado, no al lado. Un sistema que necesita un servidor tiene que pagarlo antes de considerarse rentable.
- Un resultado negativo es un resultado. Estas mediciones ahorraron meses de ajustar parámetros sobre algo que no existía.
Xiliux